The Artist is Present mostró a Marina Abramović sentada en silencio en el atrio del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) durante tres meses, mientras que una persona a la vez se sentaba frente a ella para permitir experiencias visuales compartidas. A través de la completa abstención del diálogo y el toque corporal, el espectáculo expuso tanto la esencia de estar presente como las capacidades máximas de comprensión del lenguaje de señas. Durante los encuentros, numerosos participantes sintieron fuertes sentimientos que llevaron a episodios de llanto o a una profunda contemplación.
Motivación para elegir esta performance
Mi selección de esta actuación se origina en su exploración de los lazos humanos espirituales y las experiencias de buceo actuales a través del compromiso facial. La acción de rendimiento directa utilizada por Abramović crea una resonancia emocional abrumadora. La actuación muestra la importancia del contacto visual como un método irred de comprensión entre las personas y esta visión impulsa mi enfoque artístico para estudiar la atención plena mientras exploro las relaciones humanas en sus niveles emocionales y espirituales más profundos.
Análisis del cuerpo, el espacio y la temporalidad
Abramović pone el enfoque esencial en su cuerpo mientras se mantiene inmóvil, lo que desestabiliza las actuaciones comunes que dependen del movimiento como elemento clave. Abramović somete a los visitantes a un espacio de atrio controlado del MoMA mientras redisea continuamente la dinámica artista-audiencia. El tiempo juega un papel crítico porque el rendimiento diario extendido ocurre a lo largo de los meses y crea experiencias de agotamiento físico y mental.
Rol de los objetos y reacción del público
La actuación carece de elementos materiales que Abramović suele utilizar en sus proyectos porque solo el artista y el espectador existen como entidades físicas. Seguir adelante sin influencias externas revela que la relación semiótica entre el intérprete y el espectador se iba fundamentalmente en la comunicación entre los cuerpos y los apegos emocionales del momento. Los miembros de la audiencia demostraron diferentes reacciones emocionales durante el encuentro silencioso porque algunas personas permanecieron tranquilas, pero otras comenzaron a llorar y algunos espectadores se sintieron incómodos debido a la proximidad.
Desde el inicio, con Intersecciones de Identidad, mi intención fue explorar la identidad humana como un concepto fluido y en constante transformación, utilizando elementos visuales y simbólicos como el agua, la luz y el cuerpo. Inspirada por el trabajo de artistas como Bill Viola, buscaba desarrollar un videoarte que no solo capturara el movimiento, sino que también sirviera como un espejo emocional para reflexionar sobre las nociones de memoria, espiritualidad y género.
Cuando trabajé en La Visionaria y La Previsora, imaginaba una obra que combinara técnicas visuales complejas con un fuerte contenido conceptual, creando una experiencia inmersiva que conectara al espectador con su propio proceso de introspección. En mi visión inicial, cada detalle de la instalación—desde la superposición de imágenes hasta el uso de sonidos ambientales—debía transmitir el diálogo entre lo tangible y lo intangible, invitando a una reflexión profunda sobre la conexión entre la identidad y el entorno.
Cambios relevantes durante el proceso
A lo largo del desarrollo, especialmente en La Hacedora, mi proyecto evolucionó significativamente. En un principio, imaginé un enfoque más abstracto y multifacético, pero con el tiempo, simplifiqué los elementos para centrarme en lo esencial. Este cambio no solo fue una decisión práctica debido a los recursos disponibles, sino también un hallazgo conceptual: descubrí que la simplicidad tenía un impacto más directo y significativo.
Por ejemplo, la habitación, que inicialmente concebí como un simple espacio físico, se convirtió en un lugar simbólico que reflejaba la introspección y la intimidad. Las proyecciones de luz y agua, en lugar de ser complementos visuales, adquirieron un protagonismo central, actuando como metáforas poderosas de transformación y espiritualidad. Al final, logré una narrativa visual más clara y coherente, aunque sacrificando algunos elementos experimentales de mi idea original.
Selección de materiales visuales
Para representar el proyecto, he seleccionado los siguientes materiales:
Un video corto que muestra las proyecciones de agua y luz interactuando con los movimientos del cuerpo. Este material captura la esencia del proyecto y su atmósfera introspectiva.
Una fotografía de la instalación completa, destacando la disposición de la habitación y los elementos clave (agua, luz, proyecciones).
Un plano detalle del efecto calidoscópico creado por la luz al atravesar el agua, simbolizando la fluidez de la identidad.
Elegí estos materiales porque representan de manera efectiva los puntos fuertes del proyecto: la conexión entre el concepto y la estética, y la capacidad de la obra para evocar emociones y reflexiones profundas en el espectador.
Revisión crítica del resultado fina
Al analizar Intersecciones de Identidad como si no fuera mi propio trabajo, observo varias virtudes y algunos aspectos que podrían mejorar.
Virtudes:
El uso de la luz y el agua crea una atmósfera hipnótica que invita a la contemplación.
La obra logra transmitir el mensaje de transformación e introspección, y la habitación como escenario añade una capa de intimidad muy efectiva.
La simplicidad del enfoque permite que los elementos esenciales destaquen, facilitando la conexión emocional con el espectador.
Flaquezas:
La narrativa conceptual podría estar más integrada en los elementos visuales y sonoros. Una narración en off o un uso más elaborado de la banda sonora, como señala Andrés Claudio Senra Barja en sus trabajos sobre el sonido en las videoinstalaciones, podría reforzar el mensaje de la obra.
Aunque los efectos visuales funcionan bien, algunas transiciones y superposiciones podrían haberse refinado para crear un impacto aún mayor.
La instalación, aunque efectiva en un espacio íntimo, podría explorarse en un contexto más amplio para alcanzar un público mayor o interactuar con otras dimensiones espaciales.
Conclusión y aprendizajes
El proceso de creación de Intersecciones de Identidad ha sido un ejercicio invaluable de aprendizaje y adaptación. Descubrí cómo simplificar sin perder profundidad conceptual y cómo los elementos visuales, cuando se emplean con intención, pueden transmitir mensajes complejos. También aprendí a valorar el proceso como una oportunidad de descubrimiento, permitiéndome ajustar mi visión inicial para adaptarla a las circunstancias y recursos disponibles.
Aunque el proyecto logró capturar la esencia de mi idea inicial, siento que hay espacio para seguir desarrollándolo. Me encantaría explorar cómo esta obra podría evolucionar en un espacio más amplio, incorporar nuevas técnicas de sonido o incluso interactuar con el público de formas más directas. Espero vuestros comentarios para continuar mejorando y creciendo como artista.
«Como artista, mi enfoque explora la interconexión entre la naturaleza y la identidad humana, abordando temas de ecología y espiritualidad desde una perspectiva intimista. Mi trabajo se basa en una búsqueda constante de la luz como símbolo de sanación y conexión divina, trasladando el acto creativo a un espacio de introspección y reflexión. Mi intención es que cada obra no solo exprese una historia, sino que también genere un diálogo con el espectador, invitándolo a explorar sus propios vínculos con el entorno y consigo mismo. Mi práctica artística se fundamenta en el simbolismo modernista y en una aproximación sostenible, buscando utilizar materiales recuperados o de bajo impacto ambiental para crear obras cargadas de significado y conciencia ecológica.»
Breve Biografía
«Soy Judith, artista visual y estudiante de Bellas Artes con especial interés en la ecología y la introspección espiritual. Mi trayectoria incluye la participación en residencias y ferias de arte en distintos lugares, como Studio Kura en Japón, Hybrid Art Fair en Madrid, y Marte en Castellón. A lo largo de mi formación, he explorado diversas disciplinas artísticas, incluyendo pintura, videoarte y técnicas mixtas sobre madera reciclada. Mis proyectos recientes se enfocan en la subversión del formato tradicional en pintura y en una búsqueda simbólica de la luz como reflejo de la creación. Además, colaboro con la empresa Vinoartes, donde combino mi amor por el arte con la comunicación cultural.»
Resumen de cada propuesta
Propuesta 1: “Reflejos de Luz en la Naturaleza Urbana” «Esta propuesta explora la relación entre la naturaleza y el entorno urbano mediante una serie de obras pictóricas en madera reciclada, ubicadas en espacios públicos. Planeo Transmitir la luz divina como un símbolo de esperanza y sanación, creando una conexión entre el espectador y el entorno. Creando una conexión entre el espectador y el medio ambiente, intenté combinar estos elementos utilizando madera reciclada, creando obras luminosas que emergen del paisaje urbano, integrando personas y naturaleza. El proyecto se desarrollará en determinadas zonas de la ciudad, Una imagen que atraiga a los transeúntes a un espacio reflexivo.»
Propuesta 2: “Intersecciones de Identidad” «Este proyecto consiste en una serie de videoarte experimental, grabado en un entorno íntimo y reflexivo, donde se exploran las nociones de identidad y memoria mediante la superposición de imágenes corporales y elementos naturales. Aquí quería transmitir una historia introspectiva sobre la relación entre el cuerpo y uno mismo, tocando cuestiones de género y espiritualidad, mediante el uso de la edición. Inspirada en el videoarte de artistas como Bill Viola, la obra pretende fusionar el cuerpo con elementos naturales para simbolizar la fluidez de la identidad humana en constante transformación.
Imágenes ilustrativas
Propuesta 1:
“Reflejos de Luz en la Naturaleza Urbana”
Piezas de madera que formaban parte de una estructura, ahora desechada y transformada en la imagen del renacer de la luz como el ciclo de la vida en contante evolución.
Propuesta 2:
“Intersecciones de Identidad”
La exploración del genero e identidad, trabajado desde la edición y la experiencia de la cámara.
Comparativa
Ambas propuestas presentan temas de identidad y conexión, aunque expresados de maneras diferentes. La propuesta 1, “Reflejos de Luz en la Naturaleza Urbana”, muestra una profundidad en la intervención en el espacio público, proporcionando un atractivo de reflexión pública y la interacción entre el ser humano y la identidad de la naturaleza en un ambiente urbano. Su mayor ventaja es que asigna una relación directa a un espectador ocasional, pero al mismo tiempo plantea un desafío en la logística de colocar las obras en el espacio público. Por otro lado, la segunda propuesta “Intersecciones de identidad y memoria colectiva” expone el tema de manera más íntima y personal. A pesar de que logra proporcionar una profundidad en el tema del género e identidad, su enfoque del video arte y la intimidad narrativa plantean; por otro lado, su mayor ventaja es la simplicidad de los recursos y la reducción de la narrativa visual introspectiva, así como de los recursos. Sin embargo, al tener una limitación en espacio y recursos, no se permite mantener una calidad visual superior mientras digitalmente se interactúa con el espectador.
Mi punto de partida para este proyecto va a ser mi exposición de arte en Guayaquil, Ecuador, el origen de mi proyecto está en algunas obras que formaron parte de una feria de arte en Madrid llamada Hybrid 2024. Este entorno se ha convertido en un lugar potente para generar nuevas ideas. La elección de Guayaquil responde a múltiples factores, desde lo personal hasta lo profesional. Este ha sido un desafío emocionante tener la oportunidad de llevar mis obras a otro continente. Volar desde España, no solo implica el transporte de las obras de arte, sino la situación en la que se encuentre el lugar del extranjero.
En términos sociales, la exposición me ha generado la posibilidad de interactuar con los residentes del Ecuador, hacer entrevistas y promocionar mis obras en las redes sociales. El compromiso con las personas que asisten a la exposición ha sido importante para entender cómo se recibe el arte en este contexto sociocultural.
Desde un punto de vista sensorial, Guayaquil me ha permitido experimentar un ambiente cultural distinto. La calidez, el colorido de la ciudad y la energía del entorno han sido elementos que he absorbido en mi proceso creativo. Todo este marco ofrece una base sólida para seguir mi proyecto, permitiéndome desarrollar una obra que refleje no solo mi experiencia personal, sino también las dinámicas culturales y sociales del lugar.
Dimensiones: Aproximadamente 30 cm x 30 cm x 30 cm
Materiales: Plexiglás transparente, agua
Características técnicas: El cubo de plexiglás cerrado contiene una pequeña cantidad de agua que se evapora y condensa en las paredes del cubo debido a los cambios en la temperatura y la humedad del entorno en el que se instala. La obra es un sistema autosuficiente que varía constantemente según el ambiente.
Descripción del proyecto:
Condensation Cube de Hans Haacke (1963-1965) es una obra minimalista diseñada para ser exhibida en un interior donde se ubica un cubo de plexiglás transparente sellado herméticamente con una cantidad residual de agua. Con el tiempo, el agua en el cubo se evapora y por dentro de la estructura se condensa y se forma un ciclo de evaporación y condensación. Esto se debe a las variaciones en el medio ambiente en el que es colocado, lo cual hace que la obra esté en un proceso activo de cambio en el entorno en el cual se ha exhibido.
La obra muestra una relación de los fenómenos naturales con el espacio de exposición y propone al espectador pensar en ciclos naturales ocultos. Condensation Cube es una representación viva de los procesos climáticos y, a su vez, un desafío a las nociones tradicionales de la obra de arte como un objeto estático e inmutable. Es una obra que convierte el espacio expositivo en un conjunto de relaciones entre la naturaleza y el arte.
¿Qué es lo que afecta al artista?
Hans Haacke fue muy influenciado por su interés por los sistemas naturales y sus mecanismos ocultos que se dan en el mundo. Durante la década de 1960 el arte adquiere propuestas minimalistas y conceptuales, y en esa propuesta el inicio de crear sistemas capaces de desenvolverse en el entorno, independientes en su producción. Para Haacke, la idea de que una obra de arte pudiera estar viva y en constante transformación era revolucionaria, en contraposición a la idea tradicional de una obra de arte estática y definitiva.
Antes de que Haacke creará Condensation Cube, él ya estaba interesado en investigar los fenómenos naturales, y en cómo podían ser representados dentro de un marco artístico. Un cubo sellado de cristal se convirtió en la herramienta perfecta de envasado para capturar con precisión los ciclos de evaporación y condensación, haciendo que el contexto exterior (temperatura y humedad) afectará la obra. Lo que para Haacke el arte no solo debía ser visto sino que debía ser sentido como una repetición constante. Este sistema cerrado refleja su fascinación por la autorregulación de los ecosistemas y por cómo los factores externos (como el clima) pueden afectar el comportamiento de un sistema supuestamente aislado.
¿Qué afectó al artista?
Condensation Cube de Haacke tuvo un efecto en la forma en cómo se concebía el arte en los museos y galerías. Su obra iba directamente en contra de lo que debería ser una obra de arte, por llevar un sistema en movimiento que cambia según el tiempo y espacio. Haacke transformó no solo el área donde se presentaba la obra, sino también la conciencia de lo que veían y pensaban los espectadores y críticos.
El intercambio entre el cubo y el contexto hace que el espacio de exhibición sea un participante activo en el trabajo. El cubo no puede existir sin su entorno; la temperatura y la humedad dentro del lugar condensa agua dentro del cubo. Esto es lo que hace esta especie de diálogo constante entre el arte y el contexto y la obra se convierte en una representación de la naturaleza en un territorio finito y seleccionado del arte.
Por lo tanto, en un nivel conceptual, Haacke influyó en las discursivas acerca del rol del arte en la sociedad, ofreciendo una obra sin finalización ni una apariencia fija. Cada vez que se exhibe, Condensation Cube se transforma, lo que plantea preguntas sobre la permanencia, lo que genera cuestiones sobre la duración, la capacidad del arte para capturar procesos naturales. Asimismo, la obra también influyó en el movimiento minimalista, lo cual presentó una propuesta dinámica que se desviaba de la geometría pura estática y se incluye un ciclo vital.
Condensation Cube Acciones necesarias para Condensation Cube (en orden cronológico):
Concepción de la idea (1-2 semanas): Haacke define su enfoque en sistemas cerrados y procesos naturales como la evaporación y condensación.
Investigación de materiales (2 semanas): Selección de plexiglás como material adecuado y determinación de la cantidad de agua para el ciclo.
Diseño y bocetos (1 semana): Creación de planos y especificaciones para el cubo hermético.
Obtención de materiales (1 semana): Pedido de plexiglás y agua.
Construcción del cubo (1-2 semanas): Ensamblaje del cubo y pruebas de sellado.
Pruebas ambientales (1 semana): Evaluación del ciclo de condensación bajo diferentes condiciones.
Ajustes finales (1 semana): Ajustes al agua y verificaciones.
Instalación (1-2 semanas): Transporte e instalación en la galería, asegurando condiciones óptimas.
Documentación: Registro fotográfico y de vídeo del proceso y de la obra en la exhibición.
Mantenimiento: Monitoreo de la obra durante la exposición para asegurar su funcionamiento.
Inventario de necesidades técnicas, equipos, recursos y coste aproximado para Condensation Cube:
Materiales: Plexiglás (300€-500€), agua (10€).
Herramientas: Cortadora de plexiglás (100€-200€), adhesivo especial (30€-50€).
Documentación: Bocetos y planos (100€), permisos (100€-200€).
Recursos: Documentación fotográfica y videográfica (200€-500€), transporte (200€-300€).
Instalación: Supervisión y montaje (100€).
Coste total estimado: 1.040€.
Resultado:
El proyecto de Hans Haacke llamado Condensation Cube cambia radicalmente su contexto de visualización, convirtiéndose en un organismo que encarna procesos naturales desconocidos. Como es un sistema cerrado en el que se produce la evaporación y la condensación del agua, la obra activa la percepción del espectador sobre el ciclo del agua y los fenómenos ambientales que normalmente pasan desapercibidos. Esta interacción constante entre el cubo y su entorno desafía la idea tradicional de una obra de arte estática, creando un diálogo entre el arte y la naturaleza.
Cada vez que se instala, la temperatura y la humedad del espacio son diferentes, lo que hace que cada experiencia de los espectadores sea diferente. La obra se transforma en una entidad que observa su entorno y en cómo dicho entorno afecta la dinámica de la obra. La obra les permite a los visitantes pensar en las implicaciones que tiene su entorno físico en sus propias vidas, al mismo tiempo fomenta un criterio sobre arte, naturaleza y contexto social.
Condensation Cube remueve el espacio de exposición tradicional con el concepto de cambio y temporalidad. El espectador no solo observa una pieza de arte, sino que se convierte en parte de un proceso continuo. Mientras se interactúa con el entorno, la obra resalta el vínculo entre el arte y los ciclos cíclicos, lo visible y lo invisible, presente en cuanto a la forma de abordar tanto el arte como el volumen que lo aloja.