Actividad 1: Arte Colaborativo

Hola, compañeros, Adjunto actividad 1, definición de las prácticas artísticas colaborativas.

Siempre he pensado que cuatro ojos ven más que dos, y creo que esa idea resume bastante bien mi primera intuición sobre las prácticas artísticas colaborativas. Sin embargo, tras visionar los materiales propuestos, me doy cuenta de que el concepto es mucho más complejo y problemático de lo que parece a primera vista.

El vídeo de INTEF y hablarenarte me hizo reflexionar sobre algo que antes daba por supuesto: colaborar no es simplemente trabajar con otros, sino hacerlo de forma horizontal, sin jerarquías, donde todas las partes salen transformadas por el proceso. Esto cuestiona directamente la figura del artista genial y solitario y pone en valor la inteligencia colectiva. El vídeo también plantea una distinción importante entre participación y colaboración: un proyecto puede tener participantes sin ser verdaderamente colaborativo si una de las partes instrumentaliza a la otra para sus propios fines artísticos.

El vídeo de La Bonne y Sindihogar comparte esta visión horizontal pero va más lejos, añadiendo que la colaboración artística está atravesada por ejes de desigualdad como el género, la clase o el origen, que deben reconocerse y negociarse conscientemente. Aparece además la noción de cuidado como práctica política y artística, algo que el primer vídeo apenas menciona. Ambos coinciden, sin embargo, en que el proceso y la relación importan tanto o más que la obra final.

Desde los 16 años desarrollo un proyecto que consiste en localizar piezas de madera abandonada en distintos lugares del mundo y transformarlas en cuadros que reflejan lo que ese lugar me ha aportado, desde Estados Unidos hasta Japón o Corea del Sur. Aunque nace desde una práctica individual, estos recursos me invitan a preguntarme si podría volverse genuinamente colaborativo incorporando a las comunidades locales como coautoras, reconociendo las diferencias culturales y sociales que la perspectiva interseccional de la asignatura nos invita a tener en cuenta.

En definitiva, entiendo las prácticas artísticas colaborativas como procesos relacionales, abiertos y políticamente situados, donde la obra importa menos que el vínculo y la transformación mutua que la generan.

Un gran saludo.

Judith P.G.

Vídeo Presentación

Presentación intermedia del proyecto

Primera Entrada en el Foro: Presentación Inicial del Proyecto

Título del proyecto: Manifestaciones de la Conciencia: Arte intuitivo como práctica relacional

1. Objetivos y marco contextual

El proyecto “Manifestaciones de la Conciencia: arte intuitivo como práctica relacional” propone una aproximación artística que entrelaza lo intuitivo, lo espiritual y lo social, alejándose de las lógicas representacionales tradicionales y orientándose hacia el arte como espacio de resonancia compartida. Este enfoque se articula en torno a dos componentes principales:

  • Una obra pictórica sobre soporte de madera, concebida como una cartografía emocional. Se trabaja con la transformación de la madera a través de las pinturas que filtren su huella en la superficie.
  • Un taller colectivo experiencial, desarrollado en un entorno autogestionado, donde los y las participantes crean desde la intuición, poniendo el acento en la experiencia y el proceso, más que en el resultado visual.

La propuesta se fundamenta en un marco teórico que dialoga con diversas corrientes contemporáneas:

  • Arte relacional (Bourriaud, 2006): el taller se plantea como una “micro-utopía” donde el arte no representa, sino activa relaciones.
  • Mundo del arte (Becker, 2008): se cuestiona la figura del artista aislado, y se concibe la obra como resultado de una red de colaboraciones humanas, materiales y situacionales.
  • Deriva creativa (Debord, 1999): el proceso incorpora desplazamientos no planificados, errores y aperturas como estrategia para romper el control en la creación.
  • Desmaterialización y afecto (Fontdevila, 2018): la experiencia se centra en la presencia, el cuidado y la transformación, más allá del objeto artístico.

2. Estado actual del proyecto

Obra pictórica:

  • Soporte: madera sin tratar, cuyas vetas funcionan como “mapa de memoria”.
  • Técnica: uso de pigmentos orgánicos, acrilicos, ceras, acuarelas, cuya absorción en la superficie representa la permeabilidad emocional del cuerpo.
  • Proceso ritual: se prevé una quema parcial simbólica como acto de cierre y transformación, inspirado en prácticas de arte efímero.

Taller colectivo:

  • Lugar: espacio autogestionado (casa-taller), sin mediaciones institucionales. Como señala Yúdice (2002), esto permite restituir el arte como “recurso” al servicio de lo social.
  • Dinámica: se han diseñado 1 sesión participativa centradas en:
    • Derivas sensoriales: caminatas silenciosas y lentas como preparación.
    • Creación intuitiva: pintura libre con materiales, sin evaluación estética.
    • Círculo de diálogo: reflexión colectiva desde la experiencia afectiva.

   

3. Dificultades y ajustes

Durante esta fase se han presentado varios desafíos que han exigido flexibilidad y adaptación del plan inicial:

  • Participación: se inscribieron 5 personas, menos de las 10 esperadas. Sin embargo, esto ha sido favorable para profundizar en una experiencia más íntima y personalizada.
  • Materiales: la aportación de materiales para el taller salido de un apoyo conjunto, las piezas finales están sin tratar puras con el propio pigmento, no descarto hacer un estudio del color de la madera dentro de unos años.

Flexibilidad creativa: he adoptado los “errores” (por ejemplo, filtraciones imprevistas o manchas accidentales) como parte del lenguaje visual de la pieza. Esto se alinea con el concepto de “deriva” como modo de apertura al imprevisto.

Entrega de la Practica. Pisar la arena

 

 

Reto 4: Rumiar como los camellos

¡Hola a todos!

Me complace compartir con ustedes mi proyecto «Manifestaciones de la Conciencia: Arte intuitivo como práctica relacional», una exploración que nace de la intersección entre creación artística, intuición y vínculos colectivos. A través de una obra pictórica sobre madera y un taller experiencial, busqué cuestionar el rol tradicional del arte como objeto para transformarlo en un espacio de encuentro, donde los materiales, las emociones y los participantes se convierten en co-creadores del proceso.